Relaciones China-Brasil: disputas de alcance regional

Por Carlos G. Aguilar

, por CIP Americas Program

Para mediados del año 2010, la prensa brasileña anunció lo que estaba previsto en el escenario internacional: China se colocó en el ranking mundial como la segunda mayor economía a nivel global, después de los Estados Unidos. En cinco años superó a Alemania y Japón.

Varios elementos colocaron a China en la pauta principal de las relaciones con Brasil. Primeramente, la posibilidad de incrementar las exportaciones una vez materializado el boom de los precios de los productos [1], aspecto que ganó espacio en la estrategia comercial e internacional durante la era Lula (2003-2010) [2], sobre todo en el sector del agronegocio y de empresas como Vale y Petrobras.

Otro aspecto se refiere a las relaciones estratégicas entre ambos países en el plano diplomático por la agenda de las economías emergentes (BRIC) [3] y sin lugar a dudas, la creciente influencia de las inversiones chinas en América Latina. Recuérdese que desde la década de los noventa los Chinos perciben a Brasil como su principal socio estratégico en la región.

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Notes

[1Aproximadamente el 84% de las exportaciones brasileñas a China son de materias primas. La reciente visita de la Presidenta Dilma Rousseff consolida esta realidad, al conseguir nuevas cuotas para carne de puerco y bovina, tabaco y frutas cítricas, además de ampliar las actuales en carne de pollo y soya. A las inversiones ya existentes debe sumarse el interes chino en procesamiento de soya, y de la Yuan Longping HighTech Agriculture en la industrialización y exportación de granos.

[2Durante este periodo el expresidente Lula visitó en tres ocasiones China y recibió a su homólogo una vez en Brasil.

[3Se trata fundamentalmente de Brasil, Rusia, India y China. Actualmente, pero en menor medida se incluye África del Sur.